Datos Básicos:
Nombre: Claudio Andrés Sacca Balocchi
Especie: Mamífero, Humano de sexo masculino
Nacimiento: 26 de Mayo de 1978, en Temuco (Chile)

A veces dudo de si soy humano o no, mis exámenes médicos indican que sí, pues mi sangre es 2 RH +, tengo todo en su lugar y no aparento tener ascendencia de otra especie, sin embargo, son mis puntos de vista y los sucesos que en mi vida acontecen los que me hacen dudar.

A veces me pregunto si soy humano por elección o porque simplemente me tocó serlo… no sé, pero lo cierto es que cada vez me siento más distante de lo que la humanidad denomina como “normal”. Quizá sea a mis vivencia como pelirrojo o a que no comparto los horarios habituales de la gente, quizá sea porque pienso de una forma diferente y valoro actitudes y situaciones que mucha gente no toma en cuenta.

Soy un ser tecnológico de la era de las comunicaciones, nací un 26 de mayo de 1978, en una ciudad llamada Temuco en el Sur de Chile (700 km. aprox. al sur de Santiago de Chile), por mi fecha y hora de nacimiento, mi correspondencia astral es netamente aérea, ya que mi signo solar es géminis, mi ascendente libra y mi luna acuario, lo que probablemente explica mi personalidad tan fuera de este mundo.

Desde pequeño fui diferente a los demás, ya físicamente era destacable por ser pelirrojo en un país donde escasea la gente con pelo anaranjado natural, pero además intelectualmente era un niño diferente, lo que hoy denominarían un niño índigo, así mientras mis compañeros escuchaban la música de moda, jugaban a la pelota y socializaban, yo escuchaba música clásica, aprendí programación computacional y leía lo que se me cruzara en el camino, de comida prefería el pescado, de beber el agua mineral y de entretención un buen libro de programación de Basic, Cobol o Pascal (lenguajes computacionales de la época).

Así fui creciendo e intentando adaptarme a la sociedad, pues si no puedes contra ellos, mejor únete… y fue así como a los 12 años, tomé la decisión de intentar integrarme al mundo “normal”, dejando algunos de mis gustos de lado y comenzé a estudiar fútbol (aprendí por libros, sabía todo, pero de práctica por lo general ni siquiera le achuntaba cuando intentaba chutear la pelota), probé escuchar las radios de moda e intentar aprender sobre lo que estaba sonando, dejé un poco los lenguajes de computación por los juegos y aprendí a compartir con la normalidad, lo que me enseñó que cualquier cosa que me propusiera era capaz de lograrla, aprendí a dominar las emociones y me fui convirtiendo en una especie de robot que intentaba adentrarse en la sociedad, pero que realmente no vivía.

Al terminar el colegio, decidí que mi destino era estudiar comunicación audiovisual, y para ello, Santiago ofrecía una de las mejores oportunidades, la Uniacc (Universidad de Artes, Ciencia y Comunicación) que por ese entonces se promovía como una de las más importantes de América Latina en el área de las comunicaciones y yo con mis motivaciones comunicacionales e informática encontraba ahí el medio preciso para desarrollar mis talentos, sin embargo la decepción fue grande al ver que mis ilusiones eran muy superiores a la realidad, que la mayoría de mis compañeros no sabían nada de internet y menos aún sobre cine, televisión, publicidad, soportes de video, cámaras, luces, etc… así que una vez más tuve que adaptarme al medio y jugar con la creatividad más que con los conocimientos, probé haciendo trabajos diferentes, utilizando mis propias tecnologías, yendo a cuanto festival de cine se me cruzaba, recopilando datos y generando algunos trabajos que hasta el día de hoy sigo mostrando como ejemplos de fórmulas diferentes.

Me gusta y manejo muy bien la tecnología, pero he aprendido a ser selectivo y no meterme en lo que no necesito, ya que de lo contrario me pasaría la vida ayudando a otros con sus problemas en celulares, redes, sistema operativos, software, etc…. (eso pasa por ser buena persona).

Respecto a los celulares, uso iPhone no por moda ni por geek, de hecho, raramente me verán con el último modelo (en estos momentos tengo el 5s, siendo que ya están disponibles 2 versiones nuevas, el 6 y el 6s), pero no estoy dispuesto a pagar una fortuna ni tampoco me interesa tener lo último. Uso iPhone porque me sienta cómodo su sistema operativo, que manejo a la perfección, además que me es 100% compatible con toda la línea de productos Apple que utilizo (recuerden que mi profesión está relacionada con el mundo del video y la fotografía) y además porque caí en el negocio de la manzanita comprando muchas aplicaciones que de cambiarme a otro sistema operativo tendría que desechar o comprar nuevamente.